Carrera especial esta celebrada por el circuito de F1 de Montmeló. Recuerdo que me sorprendió y mucho la dureza del trazado. Cuando ves las carreras de motos y coches por la tele te parece que sea absolutamente plano todo el recorrido, pero no lo es para nada, con continuas subidas y bajadas interminables y con curvas y rectas que no parecen acabar nunca. Corriendo por donde aceleran y frenan los Alonso, Hamilton y compañía me sentí super raro pero a la vez como alguien importante, especialmente en la linea de meta donde notabas el calor del público. A nivel competitivo p
rimera carrera que logré bajar de los 40' aunque no me sobró mucho. Recuerdo el comentario del hermano de Juan que nos vió como espectador: "Nen, todos los que ivan delante tuyo son mucho más delgados que tú". La verdad que este deporte es muy exigente. Si quieres estar delante te exige una constitución mucho más delgada, casi anoréxica. Por suerte no he de comer del running y puedo desarrollar mi pasión sin renunciar a mi gym. Juan también disfrutó al máximo de esta carrera con tanto sabor a motor, para muestra un botón!!
THE BEGINNING OF A PASSION
Desde pequeño me había gustado correr, y en general el deporte. Destacaba en las clases de gimnasia en las pruebas de explosividad y velocidad.
Practiqué durante mi etapa escolar y de instituto deportes como el futbol sala, el tennis o el ciclismo, pero pronto vi que de entre todas las actividades deportivas el running de fondo era la que se me daba mejor, si bien nunca me decidí a dar ese paso definitivo.
Con mi mayoría de edad, empezé la universidad y fui compaginando el estudio y el trabajo. Fueron tiempos de empleo duro y precario, incluso de pluriempleo que dejaban poca energía y tiempo para hacer deporte.
Recuerdo que aunque a veces me iva a correr y llegué incluso a plantearme el federarme en algún club de atletismo, lo que de verdad me obsesionaba era la búsqueda de un trabajo que llenara mis expectativas profesionales. Por otra parte molestias crónicas por sobrecarga de los músculos tibiales de ambas piernas y un diagnóstico médico que aconsejaba dejar de correr me fueron alejando del running.
Supongo que el alma de runner se lleva dentro, no me explico sino que viendo en la televisión pruebas de atletismo de fondo, sintiera un cosquilleo en el estómago que me recordaba que tenía una asignatura pendiente conmigo mismo.
Así primero apuntándome a varias ediciones de la cursa dEl Corte Inglés a veces sólo y otras con amigos como Juan, y luego gracias a la práctica de fitness y en cinta volví a practicarlo. Corría en plano y las sensaciones fueron muy buenas sin las molestias del pasado.
La necesidad de preparme bien físicamente para unas oposiciones volvió a ponerme a prueba. Mi futuro profesional dependía en parte de una entrega deportiva máxima que incluía el running y aquello fue como un guiño a mi pasado; esta vez no podía ni quería traicionar mi pasión.
Todo fue como un sueño hecho realidad. Logré el trabajo y conseguida la tan anhelada estabilidad profesional sabía que había llegado el momento de plantearme en serio lo del running aunque sólo fuera a nivel amateur.
Tuve el espaldarazo definitivo en mi amigo Juan. Sabido es que ayuda mucho en cualquier proyecto contar con el apoyo de alguien y yo lo tuve en él. Nos reecontramos en el momento adecuado y en el running tuvimos una pasión compartida que fue creciendo en nosotros. Así en el 2008 nos decidimos a participar en carreras populares.
Practiqué durante mi etapa escolar y de instituto deportes como el futbol sala, el tennis o el ciclismo, pero pronto vi que de entre todas las actividades deportivas el running de fondo era la que se me daba mejor, si bien nunca me decidí a dar ese paso definitivo.
Con mi mayoría de edad, empezé la universidad y fui compaginando el estudio y el trabajo. Fueron tiempos de empleo duro y precario, incluso de pluriempleo que dejaban poca energía y tiempo para hacer deporte.
Recuerdo que aunque a veces me iva a correr y llegué incluso a plantearme el federarme en algún club de atletismo, lo que de verdad me obsesionaba era la búsqueda de un trabajo que llenara mis expectativas profesionales. Por otra parte molestias crónicas por sobrecarga de los músculos tibiales de ambas piernas y un diagnóstico médico que aconsejaba dejar de correr me fueron alejando del running.
Supongo que el alma de runner se lleva dentro, no me explico sino que viendo en la televisión pruebas de atletismo de fondo, sintiera un cosquilleo en el estómago que me recordaba que tenía una asignatura pendiente conmigo mismo.
Así primero apuntándome a varias ediciones de la cursa dEl Corte Inglés a veces sólo y otras con amigos como Juan, y luego gracias a la práctica de fitness y en cinta volví a practicarlo. Corría en plano y las sensaciones fueron muy buenas sin las molestias del pasado.
La necesidad de preparme bien físicamente para unas oposiciones volvió a ponerme a prueba. Mi futuro profesional dependía en parte de una entrega deportiva máxima que incluía el running y aquello fue como un guiño a mi pasado; esta vez no podía ni quería traicionar mi pasión.
Todo fue como un sueño hecho realidad. Logré el trabajo y conseguida la tan anhelada estabilidad profesional sabía que había llegado el momento de plantearme en serio lo del running aunque sólo fuera a nivel amateur.
Tuve el espaldarazo definitivo en mi amigo Juan. Sabido es que ayuda mucho en cualquier proyecto contar con el apoyo de alguien y yo lo tuve en él. Nos reecontramos en el momento adecuado y en el running tuvimos una pasión compartida que fue creciendo en nosotros. Así en el 2008 nos decidimos a participar en carreras populares.
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