Carrera disputada en las Pistas de Atletismo de Can Dragó, al lado de la avenida Meridiana en Barcelona y organizada por Corredors.cat. Se trataba de un evento en el que se celebraban distintas carreras, algunas de ellas de forma simultanea aprovechando los diferentes carriles de las pistas. En mi caso me apunté con Juan al reto del sub 40'. La organización proporcionaba liebres que aseguraban al corredor el tiempo establecido. Sabía que sólo siguiendo el ritmo que marcaba la liebre ya lo conseguía. A priori el reto era muy asequible dado que ya había podido conseguirlo en carreras previas sin contar con liebre alguna y sin las ventajas que supone las pista (recorrido constante y totalmente plano). Aún así no las tenía todas conmigo. Cada carrera es distinta y siempre uno tiene dudas de como va a responderle el cuerpo. La organización hizó una presentación individualizada y por megafonía de los participantes. Sentí un cosquilleo al escuchar mi nombre. En mi carrera había 30 corredores inscritos que luego acabaron siendo sólo 19. Empezamos a ritmo y me sentía bien. Incluso la liebre contaba chistes. Luego los tiempos parciales algo por encima de los previstos por la organización obligaron a la liebre a aumentar el ritmo. Se fue haciendo ca
da vez más duro. Hasta el tramo final no advertí que Juan no había podido aguantar el ritmo. En su caso ya lo habíamos hablado, no se encontraba muy fino. Yo la verdad que tampoco iva nada sobrado. Pasé de plantearme adelantar a la liebre a duras penas conseguir que ésta no se me fuera. Hubo varios corredores que decidieron ya en los últimos kms sobrep
asarla y jugársela. Yo preferí seguirla, sobretodo porque iva muy justo de fuerzas. Sólo la sobrepasé en los últimos 150 metros a fin de asegurar el sub 40'. A nivel deportivo, esta carrera no me aportó nada excepcional, más que mantenerme en la mejoría apuntada en la Jean Bouin. De hecho logré exactamente la misma marca. No obstante, esta carrera sí que tuvo detalles que la hicieron especial a nivel anímico. No olvidaré el momento de gloria que tuve cuando escuché mi nombre denuevo por megafonía (quedé 4º y el speaker citó los nombres de los cinco primeros corredores) . Fue increible... me sentí casi como Bekele o Gebreselassie aunque en versión casera!! Al final la guinda estuvo en los calcetines técnicos de running que me tocaron por sorteo valorados en 33€. Me salió el día redondo!!
da vez más duro. Hasta el tramo final no advertí que Juan no había podido aguantar el ritmo. En su caso ya lo habíamos hablado, no se encontraba muy fino. Yo la verdad que tampoco iva nada sobrado. Pasé de plantearme adelantar a la liebre a duras penas conseguir que ésta no se me fuera. Hubo varios corredores que decidieron ya en los últimos kms sobrep
asarla y jugársela. Yo preferí seguirla, sobretodo porque iva muy justo de fuerzas. Sólo la sobrepasé en los últimos 150 metros a fin de asegurar el sub 40'. A nivel deportivo, esta carrera no me aportó nada excepcional, más que mantenerme en la mejoría apuntada en la Jean Bouin. De hecho logré exactamente la misma marca. No obstante, esta carrera sí que tuvo detalles que la hicieron especial a nivel anímico. No olvidaré el momento de gloria que tuve cuando escuché mi nombre denuevo por megafonía (quedé 4º y el speaker citó los nombres de los cinco primeros corredores) . Fue increible... me sentí casi como Bekele o Gebreselassie aunque en versión casera!! Al final la guinda estuvo en los calcetines técnicos de running que me tocaron por sorteo valorados en 33€. Me salió el día redondo!!
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