Hemos aparcarcado por el centro de Rubí, algo lejos de la salida pero ya ha ido bien para el calentamiento. Luego la carrera almenos a mi me a sorprendido gratamente.
He salido con la idea clara de intentar ser constante desde el principio y mantenerme en los 4' el km también al principio que es cuando más te dejas llevar por la adrenalina y el ritmo de los mas alocados. Este tramo por el casco urbano ha sido exigente sin apenas referencias de los de adelante. He querido regular al máximo, sabía que fuerzas no me sobrarían dado que tampoco había descansado las horas de sueño deseables. A pesar de todo me he sentido bien.
Antes de llegar a la mitad del recorrido ya he visto como la carretera miraba hacia arriba con rampas duras y permanentes durante casi 2 kms de largo hasta la hermita de Sant Muç (la cual sea dicho de otra parte ni he visto), y para mi he pensado: es el momento de comprovar si la natación va dando buenos resultados. Efectivamente, el fondo que voy ganando de pulmones me ha hecho sentir buenas sensaciones y sólo mis ya conocidas molestias en la zona lumbar y cadera sin privarme de correr me han hecho como siempre tener un punto de miedo y prudencia. Este tramo ha sido donde a pesar de la dureza más he podido disfrutar, quizás también porque no esperaba una subida así ni tramos por semi bosque aunque fueran de asfalto. He aguantado sin dejarme adelantar ni perder a los que me precedían.
A partir de la hermita el tramo de descenso ha sido bastante fuerte sobretodo el primer kilómetro donde he querido conservar mis rodillas a toda costa sabedor que voy justito ahi y he perdido algo de tiempo. Luego pasado este tramo y ya de nuevo por el casco urbano el tener a dos corredores, un chico y una chica (la que a la postre a acabado en cuarto lugar femenino) pisándome los talones todo el rato me ha motivado sobremanera a intentar aguantar sin dejarme pasar. En esos momentos que vas muy limitado de fuerzas, cualquier cosa acaba siendo motivadora y yo en eso he tenido mi plus de fuerza hasta la meta.
Al final contento por el tiempo dado que si bien he pasado claramente de los 41' el recorrido dificilmente me permitía mantener los tiempos de las carreras típicas de diez km (40'), y también por la posición: un meritorio 69º puesto.
Acabada la carrera y sin suerte en el tradicional sorteo de premios, tampoco se han estirado en lo que a lote se refiere, me he sentado en un banco a esperar que llegara Juan. Tenía sentados a mi lado a unos yayos de estos tan típicos de los pueblos que disfrutaban como niños viendo aquel caos de gente corriendo, otros aplaudiendo, etc. Hemos tenido una curiosa charla.
Luego con Juan y ya de vuelta para casa hemos comentado la jugada, la verdad que hemos acabado contentos los dos. Juan lleva un ritmo de carreras infernal, casi cada semana. Espero me haga caso y baje un poco el ritmo de
competición.Dado que hoy no nos hemos acordado de hacernos ninguna foto, os adjunto una que he encontrado de la organización. Se ve a la derecha la cabeza de Juan. Yo salgo a su izquierda aunque solo se me ve una pierna... aunque ya tengo suficiente para reconocerme y más con mis calcetines técnicos largos, jeje!!!
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