Segunda cursa tras mi "vuelta a los ruedos". Se trataba de una carrera también nueva para mi de diez kilómetros y a excepción de la salida y la llegada que eran por las calles de Santa Coloma, el resto era por montaña. De momento tengo claro que todas las cursas que realice intentaré que sean de este estilo. La organización había preparado dos modalidades, la nuestra y la media maratón. Salí con buenas sensaciones, sin reservarme. Durante los primeros kilómetros permanecí junto a Juan, tirando los dos indistintamente, disfrutando del momento. En ningún momento la cursa dejó de ser exigente ya que o bien subíamos o nos encontrábamos alguna bajadita donde aprovechábamos para apretar. Enseguida vimos que cada vez veíamos menos gente. La participación fue de unos 150 corredores así que era previsible que estando delante enseguida estaríamos en familia. El final del ascenso a la montaña se hizo muy duro por un corriol tan vertical que obligó a casi todos, yo incluido, a caminar. Juan no pudo seguirme en ese tramo y decidí seguir tirando esperando la cumbre. LLegado allí arriba empezé un descenso en solitario en el cual me dediqué a no volverme loco y a guardar las rodillas. Corrí casi todo el descenso solo algo sorprendido ya que no esperaba que ni viera al de adelante ni al de atrás. En un momento dado un espectador me gritó: "Ánimo que vas sexto". No me lo tomé a guasa, tal es así que incluso recuerdo que escuché: "no se lo cree". Al poco rato entendí que no tenía mucho sentido estando como estábamos todos en familia enredar al corredor para animarlo y dando el dato por cierto el subidón me hizo apretar el ritmo hasta la meta. Me pasó un corredor en los siguientes kilómetros y entre en las calles de Santa Coloma en séptima posición y controlando a lo lejos al corredor que me seguía, en este caso una chica. Este dato es importante ya que mi orgullo masculino me hizo dar el resto. Así entré en el recinto en el que se encontraba la meta (un complejo hospitalario para enfermos mentales) con la desgracia de que nuevamente y por falta en este caso de voluntarios, erré en el recorrido llegando a la meta con un añadido de aproximadamente un kilómetro. Sobra decir la frustración con que acabé la cursa, más teniendo en cuenta que es la segunda cursa seguida que me ha ocurrido lo mismo y que en ambos casos si bien podría exigirle algo más a la organización en último extremo la responsabilidad ha sido mía, y sinó que se lo digan a Juan que no se ha perdido en ninguna de las dos. Pero como en todo en la vida es preferible tomárselo bien y aprender de estos errores para que no se repitan.
Tras la meta enseguida vi a Juan que me dijo que él había quedado décimo sin haberse perdido con lo cual deduje que no haber sido por mi equivocación hubiera quedado entre los diez primeros. Aun así acabé contento tanto por mi meritorio 17º de 148 participantes, como por mis sensaciones en
carrera.
Como premio nos dieron un reloj a todos los participantes del cual os adjunto una fotografía y del que ya os avanzo que me va genial para el trabajo.
¡¡Hasta la próxima cursa!!
Tras la meta enseguida vi a Juan que me dijo que él había quedado décimo sin haberse perdido con lo cual deduje que no haber sido por mi equivocación hubiera quedado entre los diez primeros. Aun así acabé contento tanto por mi meritorio 17º de 148 participantes, como por mis sensaciones en
carrera.Como premio nos dieron un reloj a todos los participantes del cual os adjunto una fotografía y del que ya os avanzo que me va genial para el trabajo.
¡¡Hasta la próxima cursa!!
Bravo Juanjo!
ResponderEliminarMuchas felicidades por tu retorno, es la mejor noticia atlética posible!!
Espero que podamos seguir disfrutando de nuestras carrerillas y entrenos durante muchos años, eso sí, PRECAUCIOOOOON AMIGO CORRREDOOOR, EL ASFALTO ES PELIGROOOOSO!