Última prueba del año y como manda la tradición hicimos con Juan una San Silvestre, en concreto la de Canovelles. Una carrera de inscripción presencial y en lo deportivo con poco pedigrí si bien en esta fecha si quitamos Nassos y la Vallecana el resto estan a un nivel bastante similar. En esta nueva etapa en que intento volver a sentirme corredor dejando apartado el síndrome "markitis" y buscando volver a disfrutar con esto del running, el que Juan comentara que íbamos a Canovelles con el riesgo de no tener dorsal disponible, no supuso ningún obstáculo ni hizo decaer nuestra moral. Al llegar la sospecha se hizo real y constatamos que ya no quedaba ningún dorsal disponible de los pocos que se habían puesto a la venta. También nos dijeron que la podíamos hacer sin dorsal, así como usar duchas y guardarropía. Esta respuesta nos acabó de animar y pasamos a la fase de preliminares. Yo pasé mucho frío en el calentamiento, tanto que días después estoy con antibiótico por infección de cuello. Ya entonces vi que era aconsejable correr con la braga y así lo hice. Juan al estilo vasco corrió a pelo. En lo que se refiere a la carrera decir que la hice junto a Juan de inicio a fin y puedo afirmar que ha sido una de las carreras en que más he disfrutado. Creo que Juan comparte la misma sensación. Salimos desde el medio paquete, sin ninguna ansia, pero sin querer tampoco pasearse. Los primeros kilómetros fueron bien regados de charlas puntuales, lo que indica que no nos vaciamos en exceso para nada, pero el ir adelantando corredores constantemente hizo que nuestra motivación y ritmo también fuera paulatinamente "in crescendo". Pasados los primeros kilómetros de asfalto por el casco urbano con bastante público animando, llegamos a la zona de tierra, atravesando una zona de huertos para luego llegar al único tramo de montaña. Desde allí otros tantos kilómetros de vuelta por asfalto hasta la meta y la sensación de que habían sido muy pocos los kilómetros de tierra. En los últimos kilómetros subimos el ritmo y los dos juntos seguimos adelantando corredores. Que se adelanten al principio entra dentro de lo normal, más saliendo desde atrás, pero que se adelanten a pocos kilómetros del final y a un ritmo de cuatro el kilómetro ya es más significativo.
Tras la meta y dado que no pagamos los cinco euros de inscripción nos quedamos sin bocata así que tocó bar y además muy bien.
Me quedo con las ganas de saber en que posición quedamos. Juan comentaba que sobre el 150 aprox. Quien lo sabe, la realidad es que la organización no puso control por chip ni hay rastro de clasificación en la red. Así que confiando en el buen ojo de Juan si consideramos que la participación era de unos 1000 corredores, la posición seria francamente buena. El ritmo medio de 4'16'' confirma que de pasearnos ¡nada! jeje...
Hago una valoración muy positiva tanto de las sensaciones deportivas como de las emocionales. Después del varapalo físico de la cursa del Masnou, necesitaba reencontrarme como runner y creo que el haberla hecho toda entera junto a Juan ha tenido mucho que ver. Estoy convencido que esta nueva mentalidad que une esfuerzo, competitividad y disfrute sin ansia obsesiva por la marca, es la correcta para las próximas carreras. Buscaremos cursas de media y larga distancia y sobretodo que nos permitan disfrutar con la montaña sin perder la salud.
Ese es mi deseo para el nuevo año. Adjunto fotico con Juan al final de la carrera.
¡¡¡FELIZ 2012 A TODOS!!!
Tras la meta y dado que no pagamos los cinco euros de inscripción nos quedamos sin bocata así que tocó bar y además muy bien.
Me quedo con las ganas de saber en que posición quedamos. Juan comentaba que sobre el 150 aprox. Quien lo sabe, la realidad es que la organización no puso control por chip ni hay rastro de clasificación en la red. Así que confiando en el buen ojo de Juan si consideramos que la participación era de unos 1000 corredores, la posición seria francamente buena. El ritmo medio de 4'16'' confirma que de pasearnos ¡nada! jeje...
Hago una valoración muy positiva tanto de las sensaciones deportivas como de las emocionales. Después del varapalo físico de la cursa del Masnou, necesitaba reencontrarme como runner y creo que el haberla hecho toda entera junto a Juan ha tenido mucho que ver. Estoy convencido que esta nueva mentalidad que une esfuerzo, competitividad y disfrute sin ansia obsesiva por la marca, es la correcta para las próximas carreras. Buscaremos cursas de media y larga distancia y sobretodo que nos permitan disfrutar con la montaña sin perder la salud.
Ese es mi deseo para el nuevo año. Adjunto fotico con Juan al final de la carrera.¡¡¡FELIZ 2012 A TODOS!!!
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